Ni el Fantasma de Maradona Salvó a México
julio 5, 2026
Ni el Fantasma de Maradona Salvó a México
Jude Bellingham decidió el partido con un doblete en 60 segundos, y ni 35 minutos con hombre de más le alcanzaron al Tri para ganar su ansiado quinto partido y romper la barrera de los cuartos de final que persiste desde 1986.
| 🇲🇽 MÉXICO | 2 — 3 | INGLATERRA 🏴 |
| ⚽ Bellingham 37′ (ENG) · Bellingham 38′ (ENG) · Quiñones 42′ (MEX) · Kane 60′ (ENG, penal) · Raúl Jiménez 69′ (MEX, penal) | ||
| Estadio Ciudad de México · Expulsión de Quansah (54′, ENG) · Inglaterra avanza a Cuartos ante Noruega | ||
En un mítico estadio donde las ilusiones de la orgullosa escuadra británica otrora se hicieron añicos, llegó Inglaterra con similares ilusiones y un favoritismo no tan claro esta vez ante un muy buen equipo azteca — de la mano de su primer técnico alemán en la historia, Thomas Tuchel, acaso acarreando sobre sí mismo las mismas historias negativas de su amada Die Mannschaft en este mismo estadio. ¿Cuánto de todo esto contaría? ¿Cuánto de todo esto conocía México antes del juego? México, por su parte, llegó por fin a su ansiado quinto partido, al que tampoco había logrado llegar antes en este mismo estadio. ¿Cuál selección cambiaría la realidad negativa y terca de tantos años para romper paradigmas y seguir con vida? Esa era, quizás, la mejor pregunta del Mundial hasta ahora.
México 2-3 Inglaterra Mundial 2026 respondió esa pregunta de la manera más dolorosa para el anfitrión: ni el fantasma de Maradona ni el aliento de la afición local alcanzaron para revertir un partido que el Tri, paradójicamente, jugó mejor de lo que refleja el marcador.
Los Primeros Sustos
El partido arrancó con intensidad desde el primer minuto: Declan Rice vio la amarilla apenas comenzado el encuentro, tras una falta accidental sobre Luis Romo. México tomó el control temprano con un bloque alto que asfixiaba la salida inglesa, y al 15′ llegó la primera gran ocasión clara: un centro de Alvarado que Raúl Jiménez buscó en zambullida, con Jordan Pickford respondiendo con una parada sensacional abajo con su mano izquierda. Inglaterra, por su parte, empezó a encontrar un carril claro por la banda con Anthony Gordon, que superó en velocidad más de una vez a Jorge Sánchez — la primera señal de la vulnerabilidad que terminaría costándole caro al Tri.
60 Segundos Que Decidieron el Partido
Con el partido nivelado, Inglaterra golpeó dos veces en apenas un minuto. Al 37′, Declan Rice inició la jugada casi desde su propia área, habilitó a Bukayo Saka, que ganó la línea de fondo y centró para que Jude Bellingham definiera y abriera el marcador. Sesenta segundos después, al 38′, Anthony Gordon presionó y le robó el balón a Gilberto Mora en la salida, sirvió a Harry Kane dentro del área, y el capitán inglés la dejó para que Bellingham anotara su segundo gol consecutivo. Un doblete relámpago que dejó a México contra las cuerdas justo cuando el partido lucía parejo.
Quiñones Achica la Distancia
México respondió antes del descanso: al 42′, Alvarado centró bien, la defensa inglesa no logró despejar, y Julián Quiñones apareció para anotar — su cuarto gol del torneo, consolidándose como la gran figura ofensiva del Tri en este Mundial. En el tiempo agregado, al 46′, Quiñones bajó de pecho un balón dentro del área dejándosela ideal a Raúl Jiménez para el empate, pero el remate salió desviado. Un gran primer tiempo de México que, pese a ser superior en tramos, se iba al descanso 1-2 por errores puntuales de marcación.
La Roja Que Cambió Todo
Édson Álvarez entró por un César Montes que arrastraba molestias físicas desde el primer tiempo, y México siguió insistiendo: al 48′, Pickford voló para desviar con la izquierda un remate de Raúl Jiménez, y en la jugada siguiente Bellingham tuvo que despejar sobre la línea para evitar que el propio Édson Álvarez empujara el balón adentro. El partido se abrió por completo al 54′, cuando el VAR llamó a revisión una entrada de Jarell Quansah sobre Jesús Gallardo que el árbitro no había sancionado en primera instancia, terminando en expulsión directa. Con Inglaterra en inferioridad numérica y más de media hora por delante, todo indicaba que México remontaría.
Raúl Se Redime
Pero el guion volvió a torcerse: al 58′, pese a jugar con uno menos, Kane le ganó el duelo a Édson Álvarez y sirvió a Gordon, quien punteó el balón hacia adelante, y Raúl Rangel cometió falta dentro del área. Kane no perdonó desde los once pasos al 60′, un auténtico fierrazo a la esquina donde el portero mexicano nunca llegó — su sexto gol del Mundial. México, con el marcador 1-3, parecía sentenciado. Pero el VAR volvió a intervenir al 68′, esta vez señalando una falta del propio Kane sobre Brian Gutiérrez dentro del área. Raúl Jiménez, que había fallado dos ocasiones clarísimas en el primer tiempo, se redimió al 69′ definiendo rastrero para el 2-3, devolviéndole la vida al partido con más de veinte minutos por delante e Inglaterra todavía con uno menos.
México se volcó por completo en busca del empate: Édson Álvarez estuvo cerca con un cabezazo al 80′, Santiago Giménez probó de bolea al 82′ sin puntería, y ya en los once minutos de tiempo agregado, Raúl Jiménez remató una vez más de primera intención tras pase de Gallardo, pero el balón se fue por encima del travesaño. El pitazo final llegó con Inglaterra resistiendo un asedio final que, pese a la superioridad numérica de más de media hora, nunca terminó de traducirse en el gol del empate.
Zona Mixta
«Estoy muy orgulloso. Necesitábamos de todo. Fue súper difícil. En los momentos en que pensábamos que agarrábamos el impulso, tuvimos contratiempos. Esa es la mentalidad correcta. Cuando las cosas se ponen difíciles, nunca se rinden, nunca pierden la fe. Fue un paso más.»
«No puedo reprocharle nada a mi equipo. Hicimos todo lo que pudimos, y ellos son un gran equipo. Este es el nivel más alto, no puedes cometer errores porque te cuestan caro. Nos arriesgamos con los cambios para aprovechar el hombre de más, pero no pudimos lograrlo. No tengo más que palabras de agradecimiento por todo el apoyo.»
El MVP de NTS: Jude Bellingham
Para esta redacción, el MVP del partido es Jude Bellingham. En apenas 60 segundos resolvió lo que Inglaterra necesitaba desde el arranque del torneo: una actuación decisiva de su gran estrella. Su doblete no solo abrió una ventaja de dos goles antes del descanso, sino que resultó ser, al final, la diferencia exacta entre la eliminación y la clasificación — porque incluso con Kane convirtiendo dos penales y Inglaterra jugando más de media hora con un hombre menos, sin esos dos goles de Bellingham el resultado final hubiera sido otro. Fue, tal como se esperaba de él desde el inicio del Mundial 2026, la gran figura de Inglaterra cuando más se necesitaba.
Lo Que Sigue
Inglaterra avanza a cuartos de final para enfrentar a Noruega el 11 de julio en Miami. México llegó, por fin, a su ansiado quinto partido en el Estadio Ciudad de México, pero no logró ganarlo — la barrera de los cuartos de final sigue intacta desde 1986. Fue, aun así, uno de los encuentros más emotivos del torneo hasta ahora: un partido que el Tri jugó, en muchos tramos, de tú a tú contra uno de los grandes candidatos al título, con la afición coreando «olé» cada vez que su equipo dominaba el balón.
La llamada de mi patrón —sorpresiva, como fue apenas unos minutos antes del arranque del partido— amante empedernido del béisbol pero que ha logrado involucrarse de una manera especial con este Mundial, posiblemente debido a lo que ha conseguido hasta ahora la USMNT en manos de Mauricio Pochettino, fue para preguntarme dónde vería el juego, y añadió un ingrediente más a mi propia expectativa del encuentro. Conversamos de todo: de su vivencia en un bar de Hawái esa misma tarde, rodeado de aficionados de Brasil y Noruega, y las emociones increíbles que se vivieron en ese lugar apenas unas horas antes. Al final de la conversación, Craig se despidió con cierto apuro, diciéndome que tenía que ver este partido entre México e Inglaterra sí o sí, mientras se preparaba para regresar al bar del hotel y ser testigo, desde algún lugar en Hawái, de la historia. Ese es, quizás, el verdadero alcance de este Mundial 2026: ya no hace falta ser aficionado de toda la vida para sentir que algo importante está pasando.


