«EL QUE LA SIGUE, LA CONSIGUE» Y «JE SUIS DÉGOÛTÉ»
España Aplasta a Francia y Vuela a la Final del Mundial 2026 · AT&T Stadium, Dallas
España vs Francia Mundial 2026 terminó siendo, en la cancha, todo menos la final anticipada que el mundo esperaba. España venció 2-0 a Francia en el AT&T Stadium de Dallas y selló su boleto a la final del Mundial por tercera ocasión consecutiva ante el mismo rival, en una noche donde la calidad de La Roja y la inoperancia gala —incluso cuando tuvo el balón— dejaron un partido que jamás se pareció a una final.
ESPAÑA PARTIÓ EL PARTIDO EN DOS
Desde el arranque, España impuso el guion. Con dominio alterno en los primeros minutos, La Roja fue encontrando el manejo de pelota gracias al gran dinamismo de su mediocampo, mientras partía a Francia por la mitad, obligándola a jugar siempre por los costados y negándole el juego interior. Francia, ordenada en bloque medio, le permitía a España tener el balón pero le negaba la posibilidad de hacer daño por dentro… hasta que llegó el error.
Al minuto 20, Lucas Digne se revolvió para tratar de despejar un balón que venía bajando, pero Lamine Yamal llegaba al mismo tiempo, y al intentar rechazar, el lateral francés golpeó al delantero español. Penalti. Mikel Oyarzabal no perdonó desde los once pasos y adelantó a España al 21′. Fue un gol tempranero que, según coinciden dentro de La Voz del Gol, hizo mella en el ánimo francés por lo discutible de la sanción: aunque hubo falta, en ningún momento existió intención de Digne de derribar a Lamine. Fue el primer síntoma de una tarde que se le complicaría a Les Bleus.
España siguió generando: Olmo probó desde lejos, Barcola amagó por izquierda sin puntería, y al 38′ una triangulación de lujo entre Olmo, Lamine y Fabián Ruiz estuvo a nada del segundo. Al descanso, la sensación era unánime: España dominaba ante un Francia confundido y poco creativo, sobre todo en su sector medio, con un Mbappé que no lograba despegarse de la marca y un Olise y un Dembélé que, con poco juego colectivo, se excedían en el individualismo cada vez que tocaban el balón.
LA SENTENCIA Y EL PARTIDO SE ROMPE
Deschamps movió el banquillo al descanso —entró Manu Koné por un Adrien Rabiot amonestado desde temprano— pero el libreto no cambió. Al 58′ llegó el golpe de gracia: una pared larga entre Porro y Olmo terminó con el segundo siendo objeto de falta afuera del área. El árbitro, con buen criterio, dejó correr la ventaja, y Porro definió con categoría de killer para el 2-0. Fue, en palabras de este cronista, la gota que derramó el vaso, aunque el rumbo del partido ya estaba prácticamente decidido: más que un giro, fue una confirmación de lo que ya sucedía sobre el césped.
Tres minutos después, Lamine Yamal creyó anotar el tercero con una definición exquisita, esquivando rival y clavándola de zurda al ángulo, pero el VAR anuló por fuera de lugar. Francia, con los cambios de Deschamps (Doué por Barcola, Cherki y Théo Hernández por Olise y Digne), buscó reaccionar sobre el final —Mbappé generó un par de acercamientos y remató un tiro libre por encima del travesaño al 89’— pero España, con Unai Simón seguro bajo los tres palos ante los intentos tardíos de Dembélé, cerró el partido sin sobresaltos hasta el pitido final.
ANÁLISIS: LA ROJA CONFIRMA SU FAVORITISMO
Antes de comenzar el Mundial, España y Francia siempre fueron consideradas las grandes favoritas para levantarlo. La Roja confirmó ese favoritismo sin discusión con la contundente victoria de hoy, un favoritismo que en algunos tramos del torneo había perdido algo de brillo por participaciones poco convincentes, mucho de lo cual tuvo que ver con el bajo nivel de Lamine Yamal —a quien el equipo «ha recuperado» justo a tiempo—. Hoy, el canterano culé jugó un partido mucho más cercano a lo que se espera de él en un Mundial y fue pieza clave al mantener en zozobra permanente a la defensa gala.
Del otro lado, era vox populi que esta sería la última tarea de Didier Deschamps al mando de Francia, y el hecho de que su selección haya entregado su peor presentación de los últimos años no hace más que confirmar ese desenlace. Francia se quedó más en nombres que en colectivo, incapaz de poner en duda en ningún momento la victoria de La Roja.
El ambiente en Dallas fue enorme, sobre todo entre los aficionados españoles que, más allá de las dudas de la prensa de su país, siempre se mostraron seguros de la calidad y las posibilidades de su selección. Llamó particularmente la atención el bajo nivel francés: confundido, torpe en sus ideas y sin capacidad de respuesta, tanto desde el banquillo como dentro del campo, pese a contar con una constelación de estrellas. Mucho tuvo que ver el nivel de España en todo esto, pero resultaba ilógico anticipar una actuación tan decepcionante de un favorito que, por largos tramos del partido, lució simplemente como una selección más.
ZONA MIXTA
«Es un sueño cumplido, estar en una final es algo único. A lo mejor soy muy joven para todo lo que estoy viviendo. Creo que es de las cosas más importantes mantener la portería en cero, y estamos haciendo un gran trabajo. Que venga el que venga.»
— Pau Cubarsí, defensor de la selección de España
Luis de la Fuente, seleccionador de España, destacó a RTVE que su proyecto comenzó hace casi cuatro años con una idea a la que se han mantenido fieles, y que hoy enfrentaron a una de las mejores selecciones del mundo, pero remarcó que enfrente tenían al mejor equipo del mundo — esa fue, según él, la diferencia. Aseguró que sus jugadores lo merecen todo por su compromiso, solidaridad, generosidad y talento diarios.
— Luis de la Fuente, seleccionador de España
Pedro Porro, autor del segundo gol, calificó el momento como un sueño cumplido, más allá de lo que jamás imaginó. Consideró que el equipo hizo todo lo necesario para llegar a la final ante un rival que sabían que sería muy duro, e insistió en que el logro es del equipo, no suyo.
— Pedro Porro, lateral derecho de la selección de España
«Todo el mundo en una misma dirección, una misma idea, e inmensamente feliz. Orgullosos de estar en la final. La felicidad y el orgullo los llevamos por dentro, pero sabemos dónde estamos y estamos igual de tranquilos que después del partido contra Cabo Verde. Estamos a un pasito de conseguir algo histórico.»
— Mikel Oyarzabal, delantero de la selección de España
MVP DEL PARTIDO
Para Nashville Total Sports, el MVP del partido es Pedro Porro. El lateral no solo fue una amenaza constante por la banda derecha durante los 90 minutos, sino que su pared con Olmo y posterior definición sentenciaron el partido en el momento exacto en que Francia buscaba reaccionar tras el descanso.
LO QUE VIENE
España espera rival en la final del Mundial 2026: el ganador del duelo entre Argentina e Inglaterra. La Roja llega como la selección más sólida del torneo, con apenas un gol recibido en siete partidos y a un paso de conquistar su segunda estrella mundialista.
Nashville Total Sports · La Voz del Gol
Claudio Villalobos / Nashville Total Sports

