El Castillo se blindó con su escudo más grande
noviembre 3, 2026Crónica · MLS 2026 · Temporada regular
El Castillo se blindó con su escudo más grande
Nashville SC remontó un 0-2 ante Red Bull New York, ganó con un cabezazo de Sam Surridge al 91′, igualó el récord de puntos de la MLS y levantó el Supporters’ Shield ante 30,109 aficionados bajo la lluvia.
Por Claudio Villalobos | Nashville Total Sports
Nashville SC 3-2 Red Bull New York
⚽ Nashville: Parker (autogol) 45′, Bazan (autogol) 78′, Surridge 90+1′
⚽ Red Bull: Hall 34′, Mosquera 40′
📅 Domingo 1 de noviembre de 2026 · 🏟️ GEODIS Park · 👥 30,109 aficionados

El Nashville SC vs Red Bull New York era la tarde que Nashville esperó durante días. El trofeo ya era suyo desde el 2-0 en Montréal, pero faltaba levantarlo en casa. Llovió todo el día en la ciudad de la música y, aun así, GEODIS Park se llenó hasta el último asiento. Lo que nadie imaginaba era que, antes de la fiesta, los Boys in Gold tendrían que ir a buscarla desde abajo.
Al minuto 40 perdían 0-2. Al 91′ ganaban 3-2. En el medio cabe todo lo que ha sido este Nashville SC vs Red Bull New York, y todo lo que ha sido la temporada: un equipo que no se rinde.
Una dosis de su propia receta
Red Bull llegó a El Castillo jugándose la vida y lo hizo notar desde el arranque del Nashville SC vs Red Bull New York. Nashville recibió una dosis de su propia receta: presión alta sobre su transición. No fue del todo sorprendente, y tampoco fue muy eficaz en lo que generó por sí misma, pero sí provocó lo que casi nunca se ve en este equipo: errores en la defensa de Nashville.
El primer aviso llegó al 17′, cuando Elías Saad derribó a Cowell dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro señaló el penal. Al 19′, Brian Schwake le atajó el disparo a Cowell. El Castillo respiró, pero no por mucho tiempo.
Al 34′, Julian Hall abrió el marcador para los visitantes. Cinco minutos después, Red Bull perdió por lesión a Harper y Bradley mandó a la cancha a Mosquera, que necesitó apenas un minuto para hacer el 0-2 al 40′. Dos goles en seis minutos y un estadio en silencio bajo el aguacero.
El mismo Jeisson Palacios lo reconoció después, sin excusas:
«Uno tiene que saber reconocer cuando el rival está haciendo las cosas bien… cometimos errores que normalmente no cometemos» — Jeisson Palacios

El autogol que llegó a tiempo
El descuento no pudo llegar en mejor momento. Al 45′, Andy Nájar mandó un centro desde la derecha y el capitán Parker, en su intento por despejar, terminó metiendo el balón en su propia portería. 1-2 antes del descanso.
Para mí, ese gol llegó cuando Nashville ya había encontrado su ruta. Las proyecciones por la banda derecha, con Espinoza, con Nájar o con los dos al mismo tiempo, empezaban a hacerle daño a Red Bull, y el autogol fue la consecuencia de insistir por ahí. Warren Madrigal contó después que en el vestidor, al medio tiempo, el mensaje fue de mantenerse calmados.
Apareció el BJ Grit
En el segundo tiempo, el BJ Grit se hizo presente en toda su expresión. La presión alta volvió a ser de Nashville, el equipo ocupó mejor los espacios y explotó las dos bandas: Nájar y Espinoza por la derecha, Baker-Whiting y Saad por la izquierda. Las transiciones fueron rápidas y Red Bull empezó a vivir en su propio campo.
Al 52′, Horvath le sacó un cabezazo al Kaiser. Al 54′, Surridge mandó el balón a la red, pero la bandera del asistente anuló el gol por fuera de juego. Del otro lado, Schwake volvió a aparecer al 63′ con una mano que mandó al poste un remate de Ruvalcaba.
Al 67′, BJ movió el banco: Bryan Acosta entró por Corcoran y Eddi Tagseth por Yazbek. Para Andy Nájar, el ingreso de su compatriota le dio al equipo «ese plus» que necesitaba.
A partir de ahí, el asedio. Al 70′, Maxwell Woledzi estrelló un cabezazo en el travesaño. Al 73′, fue Espinoza quien la pegó en el travesaño. Al 74′, Nájar cabeceó por encima. Entre el 74′ y el 78′ llegaron tres tiros de esquina seguidos del che.
Y al 78′, el empate. Acosta lanzó un pase largo para Espinoza dentro del área, el argentino buscó el centro y Bazan terminó desviando el balón a su propia portería. En la cancha, la jugada se anuló por un presunto fuera de juego de Espinoza, y por un instante El Castillo contuvo el aliento. Tras la revisión del VAR, el árbitro central revirtió la decisión y validó el gol. 2-2 y El Castillo ya no era el mismo.
Al 82′, Warren Madrigal entró por Saad. Al 84′, Horvath le tapó un remate a Surridge, y al 88′ el Talismán cabeceó apenas por encima del travesaño.
La bomba de tiempo
Lo que pasaba en GEODIS Park en esos minutos fue como preparar una bomba de tiempo. La tribuna empujaba con todo, el equipo sitiaba el área de Red Bull, Horvath sacaba lo que le tiraran y los balones se estrellaban en los palos. Había un olor insoportable a gol.
Y el Nashville SC vs Red Bull New York explotó al 90+1′. Tiro de esquina de Cristian Espinoza, Warren Madrigal subió a cabecear y, detrás del defensa, llegó el Talismán para meter la cabeza y poner el 3-2. El estadio prácticamente explotó.


Ese gol fue, además, la asistencia número 100 de Cristian Espinoza en la MLS y la 15 de la temporada, la mejor marca de su carrera. Todavía hubo tiempo para que BJ metiera a Shakur Mohammed y a Josh Bauer al 90+3′ y para que Horvath le sacara una más a Surridge al 90+6′. Luego, el pitazo final. Historia total.
Para fallar hay que estar allí
Sam Surridge mostró una vez más por qué es uno de los mejores delanteros de la MLS. Fue un Surridge picante y efectivo. Falló algunas, porque para fallar hay que estar allí, y otras veces un portero de gran calidad como Horvath le robó el protagonismo. Le anularon un gol, se le fue un cabezazo por centímetros y le taparon dos remates.
El Talismán mereció mucho más premio por su noche. Pero el gol del triunfo significó todo, para él y para el equipo.
Schwake, de héroe a héroe
Lo de Brian Schwake es realmente sensacional. Fue elegido el Hombre del Partido y el penal que le atajó a Cowell fue el tercero de su temporada, la mejor marca de la MLS. Sin esa mano al 19′ y sin la del 63′, no hay remontada.
Brian es una amalgama poco común: un portero joven con experiencia. Se ganó la confianza de todo un cuerpo técnico, de sus compañeros y de la afición llegando a suplir a una leyenda del club como Joe Willis. Y lo hizo en una posición en la que puedes pasar de héroe a villano varias veces en un solo partido. Eso no se logra sin las condiciones técnicas, físicas y tácticas. Hoy es candidato al Portero del Año y al Novato del Año de la MLS.
Su compañero en la zaga no tuvo dudas:
«Brian ha sido este año el mejor portero de la liga» — Jeisson Palacios
Un antes y un después del che
Ciertamente hay muchos héroes en esta espectacular temporada del equipo de la ciudad de la música, pero sería muy difícil explicar el éxito sin la presencia de Cristian Espinoza y todo lo que su llegada cambió, dentro y fuera de la cancha. La calidad técnica es evidente, pero la ha condimentado con un liderazgo que no estaba en el once. Definitivamente, hay un antes y un después del Nashville SC desde la llegada del che.
Espinoza ya había ganado títulos con Huracán y con Boca, pero en la MLS, como él mismo dijo, «no se estaba dando». Ahora habla de «felicidad absoluta» y tuvo palabras de agradecimiento para su esposa y sus hijos. Y sobre la remontada, lo resumió así:
«Ese es el espíritu de este equipo, nunca nos rendimos» — Cristian Espinoza
El trofeo de la afición
La llegada del Shield, el trofeo de la afición, se esperó durante muchos días. Era la expectativa de la ciudad, la liga hablaba de eso, los analistas también, y el aficionado de a pie, y aun los que no siguen el fútbol, preguntaban qué era. Por eso, cuando el equipo lo levantó, fue apoteósico.
Llevo muchos años cubriendo fútbol y puedo decirlo como reportero: nunca había vivido en ninguna parte un recibimiento de la afición como el de este domingo. Lleno total bajo el aguacero que cayó todo el día en Nashville. El trofeo no salió de un túnel: bajó desde la tribuna de la Backline, en manos de dos aficionados.

Voces de la fiesta
En la cancha, todavía con la lluvia encima, conversé con los latinos del plantel. Andy Nájar, uno de los veteranos del grupo, dejó claro que su edad no pesa:
«La edad solo es un número» — Andy Nájar
Y le puso valor al aporte latino en este vestidor:
«Un equipo sin latinos sería un grupo apagado» — Andy Nájar
El zaguero colombiano Jeisson Palacios no dudó en ponerle peso al trofeo: «Es un título que vale mucho». Y el costarricense Warren Madrigal, que subió a cabecear en la jugada del 3-2, resumió su entrega en una frase:
«Me voy a tirar de cabeza por mis compañeros» — Warren Madrigal
Los récords del Nashville SC vs Red Bull New York
El Nashville SC vs Red Bull New York dejó números que ya son parte de la historia de la liga:
- 74 puntos: Nashville igualó el récord de más puntos en una temporada de la MLS.
- 15 victorias en casa: es el primer club de la MLS en lograrlo en una temporada, y sus 47 puntos como local también son récord.
- Invicto en El Castillo: 15 victorias y 2 empates en la temporada regular, con 48 goles a favor y 14 en contra. Es la segunda vez que lo logra, tras 2021.
- El mejor arranque de la historia: 22-3-8 es el mejor registro de la MLS en 33 partidos.
- 25 de 27: Nashville no ha perdido en 25 de sus últimos 27 partidos.
Red Bull, en cambio, se quedó con 39 puntos en el décimo lugar del Este y quedó eliminado de los playoffs. El equipo que llegó a El Castillo jugándose la vida se fue sin ella. Puedes revisar la tabla de la MLS.
Cincinnati: la élite va por todo
Queda Decision Day: el sábado 7 de noviembre, a las 3 p.m. (hora del Centro), en Cincinnati. Con un empate, Nashville llegaría a 75 puntos; con una victoria, a 77. Cualquiera de los dos resultados le daría el récord en solitario.
¿Rota BJ pensando en los playoffs? BJ Callaghan siempre ha dicho que el plan era llevar a este equipo a la élite, y yo le tomo la palabra y le creo. Un equipo de élite va por todo y no desprecia pergaminos. Si ser élite significa ser superior, tener el récord de más puntos en una temporada confirmaría que Nashville SC está cada vez más cerca de ese estatus.
La lectura de Claudio
El 1 de noviembre de 2026 llegó a la historia de la ciudad de Nashville para convertirse en lo que bien podría llamarse, de ahora en adelante, el Shield Day. El día en que un equipo puso un escudo férreo contra la adversidad, contra las dudas, contra la atmósfera difícil de soportar de una ciudad y de un estado que no lograban encontrar el sendero que los llevara al disfrute final de la victoria con sus equipos profesionales.
El Supporters’ Shield, más allá de ser un trofeo despreciado por los que nunca lo han logrado y apreciado por quienes lo conquistan, es la confirmación de un trabajo bien hecho a base de esfuerzo, disciplina, preparación y un claro compromiso con ser mejor.
El Shield que se levantó tras el Nashville SC vs Red Bull New York le brinda a los fanáticos del fútbol (prefiero usar la palabra universal) la oportunidad de presumir durante casi un año un logro que muy pocos han conseguido. Pero además les permite sentirse muy a gusto con la decisión de apoyar y ser parte del deporte de todos.
¡Salud, Nashville SC! ¡Salud, campeones! Falta camino por recorrer, pero el impulso parece imparable.

































