LA SOMBRA QUE NO SE VA
julio 8, 2026LA VOZ DEL GOL
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Investigación · Mundial 2026De Buenos Aires 1978 a Atlanta 2026
LA SOMBRA QUE NO SE VA: 48 AÑOS DE SOSPECHA ARBITRAL SOBRE ARGENTINA
De la dictadura de Videla en 1978 al «todo es marketing» de Hossam Hassan en 2026, pasando por Qatar 2022: la historia se repite cada vez que Argentina llega lejos en un Mundial.
Un Mundial, cinco jugadas, una queja formal
El camino de Argentina en el Mundial 2026 acumula reclamos desde el debut. Ante Argelia (3-0), Messi pisó la pantorrilla de Aïssa Mandi sin recibir tarjeta ni revisión de VAR; la Federación Argelina presentó una queja formal ante la FIFA, sumando también un codazo no sancionado de Alexis Mac Allister sobre Ibrahim Maza. Ante Austria, una falta previa de Mac Allister en el origen del primer gol de Messi generó nuevo reclamo. Ante Cabo Verde, en la prórroga de octavos, circuló un video viral cuestionando el criterio arbitral. Y ante Egipto, además del gol anulado a Mostafa Zico, dos acciones no sancionadas en el área argentina en los minutos previos al 3-2 final —un agarrón sobre Hamdy Fathy y un posible derribo sobre Mohamed Salah— completaron el quinto capítulo. El propio análisis de medios especializados reconoce que no hay evidencia de manipulación, pero que el patrón «alimenta una polémica que crece con cada ronda».
«Todo es cuestión de marketing»
Lo que distingue la denuncia de Hossam Hassan de las anteriores es que no se quedó en lo técnico. El técnico egipcio fue explícito: dijo que existía un interés comercial de la FIFA en mantener a Messi y a Argentina compitiendo, porque eso beneficia al torneo desde el punto de vista del negocio. La acusación tomó fuerza cuando, días antes, un clip viral mostró al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, comentando en el palco que «la había pasado mal por Argentina», para luego corregirse en cámara y aclarar que él es «de los neutrales». La coincidencia entre ambos episodios —la declaración espontánea de Infantino y la denuncia formal de Hassan— es lo que catapultó la historia esta semana.
El eco de Balogun
La polémica de Egipto llegó apenas días después de que NTS cubriera la eliminación de Estados Unidos, con Folarin Balogun expulsado ante Bosnia y Herzegovina por una acción que muchos en redes compararon con jugadas similares de Messi que no fueron sancionadas en este mismo Mundial. La comparación se volvió viral con frases como «a Balogun lo expulsaron por no llamarse Lionel», y un exjugador de Liverpool fue tajante: «No puedes tener una regla para los nombres más grandes del juego y otra para todos los demás. Eso no es arbitraje, es favoritismo». Dos historias que, en la misma semana, alimentan la misma sospecha sobre el criterio arbitral en el Mundial 2026.
El dato que no es opinión
Más allá de las lecturas subjetivas de cada jugada, hay un número que respalda la sospecha: Argentina ha recibido 8 penales a favor en sus últimos 12 partidos de Copas del Mundo, la cifra más alta de cualquier selección en un lapso de 12 partidos en toda la historia del torneo, superando los 7 de España entre 1998 y 2010. Ese conteo arranca en Qatar 2022 y se sostiene hasta hoy.
Qatar 2022: el antecedente que lo empezó todo
La sospecha actual no nació en este Mundial. En Qatar 2022, Argentina recibió 4 penales en 6 partidos, tres de ellos con el marcador igualado 0-0 y todos calificados como «muy dudosos» por el análisis especializado de la época. Era la primera vez en 46 años que una selección recibía 4 penales en una sola edición del torneo —la anterior había sido Países Bajos, en 1978, el mismo Mundial que ganó Argentina bajo la dictadura de Jorge Rafael Videla—. Antes de que arrancara Qatar 2022, el propio secretario general del comité organizador, Hassan Al Thawadi, había declarado públicamente que sería «muy especial para nosotros» ver a Messi levantar el título. El árbitro español Antonio Mateu Lahoz perdió su lugar para dirigir la final de esa edición tras ser acusado de favorecer a Argentina en semifinales ante Países Bajos, otorgando diez minutos de descuento que permitieron el empate neerlandés. Curiosamente, Szymon Marciniak —quien dirigió aquella final de 2022— fue también el árbitro del debut de Argentina en este Mundial 2026 ante Argelia, el partido del pisotón de Messi sin sanción. Portugal, eliminado por Marruecos en aquel Mundial de 2022, también dejó su queja: el defensor Pepe declaró que sintió «la arrogancia del equipo arbitral» y llegó a decir, con ironía, que les habían puesto «cinco árbitros argentinos».
1978: el origen de la sombra
El paralelismo con 1978 no es casual. Aquel Mundial, organizado por la dictadura militar argentina, es uno de los ejemplos históricos más citados de favoritismo al anfitrión en la historia de la Copa del Mundo, junto a Italia 1934 (bajo el fascismo) e Inglaterra 1966. Argentina se consagró campeona con una goleada 6-0 ante Perú en la última fecha de la segunda fase que le permitió avanzar a la final, un resultado que durante décadas alimentó teorías sobre presiones extradeportivas. Que la última vez que una selección había recibido 4 penales en un Mundial antes de Qatar 2022 fuera justamente en esa edición de 1978 es la clase de coincidencia estadística que, sumada al resto, mantiene viva la sospecha cuarenta y ocho años después.
El contrapeso: lo que dicen los que defienden el arbitraje
No todo es unánime. El medio francés Ouest-France realizó su propio informe partido por partido sobre el arbitraje a Argentina en este Mundial 2026 y concluyó que la mayoría de las decisiones cuestionadas fueron técnicamente defendibles, calificando la teoría de un plan sistemático de favoritismo como «teorías conspirativas» sin sustento. El propio Lionel Scaloni, consultado sobre el tema, respondió con distancia: «No nos hacemos eco de eso, no hay que darle importancia». Y en Qatar 2022, el balance del propio arbitraje incluyó penales fallados por Argentina en momentos claves, además de decisiones adversas como los diez minutos de descuento que casi le costaron la final ante Francia.
Lo que queda
Ninguna federación ha logrado revertir un resultado ni probar manipulación directa: el reglamento de la FIFA es explícito en que las decisiones arbitrales dentro del campo no son apelables. Pero entre 1978, 2022 y 2026, la misma pregunta reaparece con cada avance argentino en un Mundial, ahora reforzada por un dato estadístico récord, una declaración viral de Infantino y la acusación más directa hecha hasta ahora por un técnico rival. Argentina juega sus cuartos de final con la polémica como sombra —una sombra que, a esta altura, tiene casi medio siglo de historia. Y el Mundial 2026 todavía no termina: quedan cuartos, semifinales y una posible final por delante, tiempo de sobra para que, si el patrón se sostiene, se sumen más sombras a la sombra.
Esta investigación fue elaborada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para la recopilación, verificación y organización de fuentes, bajo la dirección editorial y el criterio periodístico de Claudio Villalobos.
Nashville Total Sports · La Voz del Gol
Claudio Villalobos / Nashville Total Sports


